La lluvia es un componente vital para entender cómo el agua se mueve a través de ciclos, conectando el océano, la tierra y la atmósfera. Saber dónde llueve, cuánto llueve y el tipo de lluvia, la nieve o el granizo que caen permite a los científicos comprender mejor el impacto de las precipitaciones en arroyos, ríos, escorrentía superficial y aguas subterráneas.


Las mediciones frecuentes y detalladas ayudan a los científicos a hacer modelos y determinar cambios en el ciclo del agua de la Tierra.


El ciclo del agua describe cómo el líquido se evapora de la superficie de la tierra, sube a la atmósfera, se enfría y se condensa transformándose en lluvia, nieve o en las nubes, y vuelve a caer a la superficie como precipitación. El agua que cae sobre la tierra se acumula en los ríos y lagos, el suelo y las capas porosas de roca, y gran parte de ella fluye de nuevo hacia los océanos, donde una vez más se evaporará. El ciclo del agua dentro y fuera de la atmósfera es un aspecto significativo de los patrones climáticos en la Tierra.

 Por desgracia, este proceso no trae a nuestras casas agua limpia y purificada, pero no te preocupes llama a Servicio de Agua Potable en Pipa para obtener limpieza y calidad en la comodidad de tu hogar.